La primera vez que escuché “Mascarilla Menstrual” abrí bien grande los ojos. ¿Disculpa? Mascarilla ¿qué? Luego, mi curiosidad y yo empezaron a investigar y sí, la mascarilla menstrual es literal lo que el título indica, una mascarilla hecha con menstruación. Pero ¿porqué? ¿para qué? ¿con qué necesidad? En ese momento todos mis prejuicios y bichitos invadieron mi mente, y la primera frase fué: ¡qué asco!

Tras leer, investigar y probarla. Sí, porque después de superar todos mis bichitos de la mente la probé. Luego de todo eso, les puedo decir que es una de esas experiencias que generan adrenalina, que te hacen latir el corazón y que luego, no solo sientes la piel de tu rostro muchísimo más suave, sino que te sientes más empoderada. Sé que esta palabra al estar tan de moda, a mucha gente le molesta, pero disculpen, así me sentí: con más poder.

Primero, una foto mía con la famosa mascarilla menstrual y luego toda la información:

Mascarilla Menstrual 2

Respondiendo preguntas que me hice y me hicieron:

¿Quién te inspiró?

Creo en las redes de crecimiento femeninas y me encanta mencionar a mis mentoras, siempre. Esta idea no es mía, la conocí por Susan Ricalde, una mujer que admiro por su forma tan humilde de transmitir su sabiduría ancestral. Aquí les dejo un link donde ella les explica su experiencia con la mascarilla, de una manera hermosa. Y de una vez les comparto su página web, donde pueden aprender sobre muchos temas interesantes.

¿Qué es la Mascarilla Menstrual?

Es una mascarilla hecha con menstruación.

¿Cómo se hace la Mascarilla?

Para saber qué sangre usar del período menstrual, la mejor guía es el color. Escoge el día donde veas tu sangre más roja, más brillante. Suele ser el segundo día. La Copa Menstrual LifeCup ayudará muchísimo a ver tu sangre y recolectarla. Puedes ponerla en un frasco o directo de la copa a tu cara. Esparce toda la sangre y déjala hasta que se seque, mínimo 20 minutos, luego lava tu cara con agua fresca y ¡listo! Puedes dejarla más tiempo, hay mujeres que duermen con la misma. Haz tu propio proceso, escucha qué dice tu cuerpo, sigue tu ritmo.

¿Cuáles son los beneficios?

La sangre menstrual tiene muchas propiedades. Uno de sus componentes más importantes son las células madres, que en muchos tratamientos de belleza se usan como “anti-age”. Así que sí, si realizas con frecuencia este tratamiento, puede compararse con un tratamiento de rejuvenecimiento, pero natural y gratis.

A la inmediatez verás tu piel brillante y suave. Si sufres de acné ayudará a reducirlo, cuando los factores que lo causan son meramente cutáneos.

Pero hablemos del beneficio más importante e interesante, por lo menos para mi…

El famoso “empoderamiento”. Intentando ser concreta y clara y hablando desde mi experiencia, la primera vez que puse mi sangre en mis dedos y luego en mi cara, sentí wooow. Mi sangre no estaba sucia como me dijeron, mi sangre no olía mal; mi sangre es sangre de vida. Y tantas otras cosas que había leído, las sentí frescas en mi cara, me sonreí y me sentí una loca. Y sí, porque salirse del camino muchas veces nos hará sentir locas, pero que vale la pena, vale la pena. Hacer esta mascarilla es una forma muy concreta y directa de conectar con nosotras mismas. Muchos rituales aborígenes hablan y afirman que la sangre menstrual tiene sabiduría ancestral, y en ella habita nuestra luz y sabiduría femenina, lo más sangrado. Sea cierto esto o no, no perdemos nada con probarla.

¿Qué dicen los ginecólogos?

Muchos ginecólogos están en contra de este tratamiento, pero hasta la fecha no escuché ninguno que me dé una explicación que le encuentre sentido del porqué no. Los beneficios de la mascarilla menstrual no están comprobados científicamente, es cierto, pero tampoco las contraindicaciones. Y aquí se abre un debate muy interesante que trata sobre la verdad que nos da la “ciencia”.

La misma ciencia se contradice todo el tiempo, ¿no? ¿Y si seguimos creyendo en la ciencia, pero también empezamos a escucharnos a nosotras mismos? Dentro nuestro hay infinito conocimiento, el cual la ciencia y la sociedad moderna silenció.

Estoy convencida que no todo es para todo el mundo y ¡qué maravilla que así sea! No intento convencer a nadie de hacer tal mascarilla; sólo las desafío humildemente a que abramos la mente y nos planteemos que de pronto, en algunos casos sabemos más que la ciencia. Suena complejo y enredado, pero es maravilloso, al menos pensarlo.

¿Cuáles son las contraindicaciones de la mascarilla? 

Muchas mujeres plantean, de una manera muy válida, que la sangre menstrual al pasar por la vagina se “infecta” con bacterias. Y que si esas bacterias las ponemos en nuestro rostro, puede ser “peligroso”. Lo primero a saber es que convivimos con millones de bacterias en nuestro cuerpo, y esto de hecho es vital para sobrevivir; la relación con las mismas es simbiótica y necesaria. Dejemos de lado la idea que bacteria es algo malo.

Por otro lado si estamos con una infección vaginal, muchas bacterias mutan a bacterias que no necesitamos en nuestro cuerpo, en ninguna parte de nuestro cuerpo, cierto. De todas formas si sufres de una infección vaginal, lo más probable es que tampoco tengas muchas ganas de probar la mascarilla ¿verdad? Entonces dejémonos de tanta vuelta. Esto no obliga a nadie a hacer nada. Si no lo sientes, simplemente no lo haces.

En resumen y respondiendo la pregunta: no tiene contraindicaciones científicamente conocidas la realización de este ritual, así lo llamaré de ahora en adelante. Si estás saludable, inténtalo sin miedo, que de pronto no sientes el “poder” ni la más piel más suave, pero mal no te hará.

¿De dónde nace este ritual?

Este ritual lo practicaban y practican pueblos aborígenes, y hablo así en general porque son muchos los pueblos que usaban y usan la sangre menstrual como remedio.

Reitero que esta nota no trata de convencer a nadie de hacer nada, solo invita a escucharnos más, a no entregar el poder a cualquiera. ¿Cuántas veces hacemos cosas porque las dijo un “médico”? Pero ni sabemos quién es, qué valores tiene; no sabemos nada de esa persona, y así, sin pensar hacemos todo al pie de la letra. No planteo dejar de creer en la medicina tradicional, sino que además de creer en la misma, empecemos por creer en nosotras mismas.

Me encantaría saber qué te generó esta nota, si te animarás o si te sigue dando asco, déjanos un comentario a continuación.

Romina Rizzi

Escríbannos si quedan dudas.

16 Comentarios

  • Laura dice:

    Wowww! Muchas gracias por esta nota y por toda la info! Muy completa y sincera!
    Uso la copa hace varios años y nunca se me ocurrió hacerme una mascarilla con mi propia sangre!
    La probaré y luego te cuento como me fue 😉

    Gracias!!!!

  • Loraine dice:

    Sin duda a medida que leía se me iba quitando el asco probare la mascarilla claro que si

  • Nataly González dice:

    La verdad Esque esta muy interesante, este tipo de experiencias y de enseñanzas me recuerdan lo hermosa que puede ser una mujer y la magia que llevamos
    Por supuesto que la voy hacer!

  • Daniela Charry Ramírez dice:

    Me encantó leer este post. Aún no me ánimo a hacerme la mascarilla, lo pensaré 🙂 Al principio lo de la copa también fue duro pero lo logré y soy la mujer más feliz del mundo!!!

  • Romina dice:

    Uso la cola desde hace algo más de 1 año, y es genial. Me reconecte con mi cuerpo, mi naturaleza. Reciclo mi sangre menstrual en el riego de mis plantas. Así que deduzco que a mi rostro y piel también les hará bien. Intentaré un día que esté sola en casa, porque convivo con un marido y dos hijos varones. Difícilmente puedan ponerse en mi lugar jejeje muchas gracias x el dato!

  • Rose dice:

    Gracias! Lo intentaré… mi duda es.. solo se realiza una vez durante el periodo ? Es decir una vez al mes, O se puede repetir ?

  • Aye dice:

    Es mi tercer día de menstruación de este ciclo y mi segundo día poniéndome la mascarilla. No sé si tendré más efectos en unos días, pero luego de lavarme la cara para sacarla la piel se siente muy fresquita y suave. Lo voy a seguir haciendo!!!!!!!!!!! gracias por la info
    Saludos.

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